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Clito Bloguera

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Me dicen que soy bella, agradable, noble, impulsiva, amorosa, inteligente, cinéfila, religiosa, maniacodepresiva e hiperactiva.Claro que eso lo dicen los otros porque la realidad es muchísimo peor, jeje::PP ¿Por qué te empeñas en perder el tiempo buscando fuera las respuestas que llevas en tu interior?(Yo misma)
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¿Y por qué no?...Sólo yo

Un lugar de encuentro íntimo, personal y tuyo, si lo deseas
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August 14

MI NUEVO Y ACTIVO BLOG

Si te apetece continuar leyéndome y conociéndome debes entrar aquí:
 
 
Este espacio sustituyó al lugar donde te hallas ahora, hace la friolera de casi, casi tres años.
Entra si te apetece y/o te atreves en "El Blog de Clito"...RepetirásLengua fuera
 
Gracias.
December 03

EVOCACIONES...

 
Sentada, contemplando el pasado de lo que hoy es
 
 
 
Hoy es uno de esos días en los que hasta el vuelo de una tozuda mariposa, empeñada en fundirse con la luz que la deslumbra, me lleva a perderme en los ojos de la niña que me mira del otro lado del espejo...
 
Recuerdo el espejo del salón, justo frente a la entrada principal de mi casa. Grande, ovalado y metálico, a medio camino entre una brillante lágrima y un implacable sol, rodeado por extraños apéndices forjados, similares a explosivas llamaradas. Recuerdo cuánto me gustaba agarrar una silla de la mesa del comedor, colocarla junto a él y, subiéndome, permanecer arrodillada con la punta de mi nariz en contacto continuo con la helada superficie.
Así, en silencio, podía permanecer incluso horas. Perdía las nociones de tiempo y espacio y comenzaba un nuevo viaje.
 
Sé que para los demás sólo era una niña coqueta observando su rostro en un espejo. ¡Qué lástima que no se hubiesen fijado un poquito más en aquella mofletuda regordeta! Si lo hubiesen hecho, se habrían dado cuenta rápidamente de que la nena no miraba su cara, ni siquiera existía ya una faz que estudiar, sus ojos se limitaban a reconocer una serie de manchas desenfocadas. Sin embargo, era su alma infantil la que, sintiéndose ya libre, a través de su mirar, protagonizaba apasionantes viajes que la arrastraban o a rememorar situaciones reconocidas pero olvidadas o a construir nuevas ensoñaciones.
 
Poco a poco, el ensimismamiento de mi mente abría de par en par las puertas del castillo de mi espíritu y, de nuevo, en la plaza de armas de mi ser, me reunía con todos los que siempre han formado parte de mi feudo existencial. Algunos se hallaban compartiendo mi nueva vida, con otros intuía que me reencontraría un poco más tarde y el resto, la gran mayoría, esperaba a que  el escribiente de historias creara nuevas hazañas que les llevasen a conocer los campos y aldeas más allá de la segura y tranquila fortaleza.
 
Siempre descubría algo nuevo, algún detalle, por mínimo que fuese, que constituía la respuesta a la pregunta que me llevó hasta el otro lado del espejo. A veces se trataba de un simple gesto de alguno de mis amigos, otras el silente clamor del lugar era el que me hablaba, por medio de estremecedores susurros  que, conseguían derruir la muralla de temores y miedos.
Siempre encontraba el mismo gesto de satisfecho entendimiento cuando la gritona voz de mi abuela, se encargaba de plegar mi castillo y guardarlo en el sobre de mi memoria gracias a un tajante "bájate de ahí, que te quedarás bizca".
 
Entonces sí, sólo entonces, la chispeante mirada de la infantil mofletuda reconocía su rostro de este lado del espejo. 
 
 
 
        
 
 
 
November 29

TENERIFE, LA ISLA MÁS AFECTADA

 
"Delta"  vence y le amputa un dedo a Dios
 
 
 
Se veía venir desde hacía al menos una semana y, al menos yo, había recabado la suficiente información como para saber lo que iba a suceder.
Desde la tarde de ayer, 28 de Noviembre, una tormenta tropical nacida en el Atlántico y con vientos racheados de hasta 200 kms/h ha rozado el archipiélago canario produciendo graves daños materiales y llevándose varias vidas por delante.
 
Casi 24 horas después de su llegada a la tierra guanche, 200.000 abonados continúan sin luz eléctrica sólo en la isla de Tenerife, la más afectada por el temporal y las autoridades han pedido a la población del área metropolitana que no acuda a sus puestos de trabajo a no ser que realicen labores relacionadas con ayudas esenciales.
 
Pareciera que Gaia se despereza de un modo cada vez más brusco. Si el conjunto de distintas catástrofes que últimamente nos somete tiene causas naturales como la generalidad de estudiosos osa confirmar -lo cual me arrastra a pensar que sus orígenes son de todo menos naturales-, lo que me sorprende es que la gran diosa haya sido tan extremadamente generosa con este conjunto de infames descerebrados que no cesa en su ataque continuo contra ella: contaminamos, guerreamos, experimentamos, arrasamos y nos creemos los omnipotentes amos que jamás hemos sido.
 
Ayer, la furia del vendaval derrumbó en la costa grancanaria uno de los símbolos de la redonda isla: el Dedo de Dios cayó tras milenios de serena quietud. Además de apenarme su desaparición por la pérdida que supone como icono de mi tierra, me duele lo que de simbólico implica su falta.
Dios ha sufrido la amputación de su índice creador. ¿Quién sabe si tal hecho supone que, definitivamente, cese la hasta ahora constante y eterna creación divina?¿Habrá acabado por rendirse ante la extrema e insensible locura que domina de forma irreflexiva e irreverente a sus humanas criaturas?¿Habrá decidido dejarnos de la mano cercenada de sí mismo? Si así fuese, no se lo echaría en cara: recogemos lo que sembramos y poseemos y nos orgullecemos de una historia de masacres, odios, conquistas, luchas, derrotas, artificiales muertes y vacías existencias.
 
¡Qué lástima que el avance tecnológico no haya ido acompañado de un similar avance espiritual!¡Qué insensatez creer que anoche sólo se vino abajo un montón de piedras!...Desde ayer, las puertas del paraíso se encuentran un poco más entornadas.
November 27

COLORES VOLANDO LIBRES

 
Sueños en pompas de jabón
 
 
 
Hoy pude disfrutar de unos momentos ilusionantes al leer una noticia donde se narraba la creación de pompas de jabón de colores. Su inventor, un estadounidense de 39 años, ha gastado casi un tercio de su vida y más de medio millón de dólares en hacer realidad su sueño, pero finalmente lo ha logrado.
 
Patentados ya el descubrimiento y su posterior aplicación, son ahora las más importantes multinacionales jugueteras las que se pelean por conseguir que su nombre aparezca presidiendo la distribuición y venta de tan singular producto.
 
¿Quién no ha inflado los mofletes hasta no dar más de sí y, despacito, ha insuflado su hálito a una jabonosa mezcla para parir una perfecta pompa que, elevándose por encima de nuestras cabezas, se aventure en imaginativos viajes sin fin?
¿Quién no se ha perdido entre los multicolores reflejos iridiscentes de su superficie mientras absorto contempla su perfecto y vaporoso levitar?
 
Recuerdo aquellos días primaverales de colegio en los que mi ciudad se adornaba con sus mejores galas florales. Esos días durante los que mágicos pollitos de vivos colores llegaban a casa y se dormían acurrucados contra el viejo y cálido flexo metálico. Días en que corría libre, con mi uniforme azul, alegre, incansable, mientras mi aliento se permitía fabricar transparentes pompas que encerraban inconfesables sueños, ocultos secretos, que volarían más alto que mi propio pensamiento y llegarían a formar parte de la gran olla dorada, al final del arcoiris.
Sorprendentemente nunca imaginé que mis pompas pudiesen ser de colores elegidos por mi. ¿Para qué?¡Si ya eran perfectas así!¡Si ya se maquillaban con minúsculos rayitos de luz que las veteaban con coloristas e instantáneas formas!
 
Puede que las futuras pompas con las que algún día jueguen mis aún no nacidos pero ya existentes hijos sean más cromáticas, mas no serán ni más perfectas ni más bellas.
 
Cada pompa supuso un deseo, un sueño, una esperanza, una sonrisa o una lágrima de cristal. A veces encerraban el rostro del príncipe que me despertaría de mi letargo. Otras escondían secuencias de una vida futura que entonces todavía se aparecía tan lejana. En muchas ocasiones, consistían en íntimos guiños a un alma solitaria y melancólica. La misma que animaba a esa niña que jamás se cansaba de soplar y soplar.
Cuando alguna de ellas no podía elevarse lo necesario y, al contrario, se veía forzada a descender hasta desaparecer al chocar contra el frío suelo, me decía a mi misma que no sucedía nada, que lo que debía hacer era volver a soplar, con mayor fuerza y seguridad, concentrándome más, sin prisas, permitiendo así que, ella misma, a través mío, adquiriera la consistencia perfecta para iniciar esa aventura fuera ya de mi propio control.
 
Mis pompas aún prosiguen viajando y es posible que alguna de ellas te tuviese a ti como protagonista. Si la ves y la reconoces, sonríele y aliéntala en su vagar errático con un nuevo soplo de tu corazón. Mientras el mío continúe su eterno latido alguna pompa pululará, a través del universo de mi mirada: transparente, plena y soñadora.
 
 
 
 
 
 
November 26

Libro de Visitas

Aquí podrás dejar tu firma, tus comentarios y propuestas con relación al blog, si así lo deseas...¡¡¡No seas demasiado exigente!!! :::PPP
November 25

JUNTO CON LA MAGIA...

 
Hasta las estrellas y más allá
 
 
 
Hace días que tenía pensado hablar de la magia. Esa magia de la que soy una ferviente defensora, incluso tras comprobar hace ya decenios, a través de aquella primera caja Borrás, que mis torpes y gordos dedos no se habían diseñado para ejercitar rápidos y diestros trucos con los que agasajar a mis amigos.
 
Sin embargo, ella, esa sensación especial que, a veces me inunda, existe sin más.
 
¡Cuántas noches la he sentido al verme reflejada en los iris de unos ojos ajenos! ¿Qué puede haber más mágico que el nacer, crecer, evolucionar, cambiar y, llegado el caso, morir?...Y la magia de una inesperada carcajada capaz de resquebrajar en un instante el más frío y adusto de los silencios. ¿Quién osa negar la magia existente en un cielo estrellado de verano mientras reflejos color plata coquetean, caprichosos, con la espuma de las olas más guerreras?
 
Hace unos días, mi amigo el mago, mi mago favorito, me hizo llegar una serie de nómadas pensamientos que él decidió transformar en sedentarios a través de unos golpes de tinta sobre un simple papel. De nuevo, la magia venía a visitarme justo en esos momentos en que llega sin esperar lo que tanto se echaba en falta.
Leyendo sus ideas escritas, una vez más, me vi a mi misma sentada en el borde de una taza de café, paladeando los sabores -dulcísimos, salados, agrios y hasta amargos- de una existencia que no cesa de sorprenderme cuando, estúpida de mi, construyo duraderos castillos que ella, la magia, vuelve a destruir con un levísimo roce de una humilde varita mágica.
 
Magia y suerte parecen ir unidas de la mano. Dicen que si la magia se personifica en un hada buena, la suerte te acompañará allá donde vayas; mas si es dirigida por un malvado mago, la más terrible de las maldiciones se abatirá sobre tu vida...Puede que ésto último fuese lo que le sucedió a "Sam"  durante al menos la primera parte de su vida.
 
Sam fue un chucho sin demasiada buena suerte. La magia no fue generosa con él externamente. Sam no era ese mofletudo, precioso y gordito can con el que todos soñamos en algún momento. Sam no era un perro ordinario, ni siquiera de cachorro había podido despertar la ternura de la gente. Su pequeño cuerpo desequilibrado y su aspecto tan particular lograban ahuyentar a todos sus posibles dueños: su piel marrón arrugada, sus incontables verrugas y lunares y sus dientes filosos le otorgaron una vida de abandono y maltrato continuos, donde durante sus primeros ocho años, vagó de perrera en perrera, despreciado siempre e incluso, torturado a veces.

 

Sin embargo, un día (o quizás una noche) una bruja generosa rompió el maléfico sortilegio que había marcado a Sam desde antes incluso de nacer y otro ser mágico se cruzó en su camino.

Hace seis años, por fin, encontró un hogar. Una desconocida se compadeció de su horrible apariencia y lo rescató de una perrera. Su nueva dueña logró encontrar la forma de transformar su aspecto en algo positivo. Puede que para muchos de vosotros, no lo consiguiera de la forma más mágica, pero lo cierto es que cuatro veces consecutivas Sam ganó la corona de "El perro más feo del mundo"  y este reconocimiento lo llevó a ganar el cariño y la compasión de muchas personas de todo el planeta. Poco a poco, desfiló por distintos programas de televisión y fue protagonista de centenares de fotografías. Su especial aspecto se transformó en su marca distintiva y logró ganar el cariño de sus vecinos de California.

Como todo príncipe encantado, ávido de demostrar su infinita capacidad de entrega y su amor incondicional a todo el que le regalara una simple caricia, el corazón de Sam se fue debilitando al repartirse entre miles de personas anónimas y, tras luchar contra la enfermedad que le aquejaba, fue necesario su sacrificio a los 14 años de vida...Y así, viajando a través de la magia, llegó su historia hasta mi y yo, opto ahora por hacerla vuestra, si así lo deseáis, puesto que la magia no se puede poseer: es ella la que nos elige y nos regala su disfrute hasta que, partiendo de nuestras manos repletas de ilusiones y esperanzas, decide continuar viaje más allá de la estrellas. Como Sam.

 


November 19

Y EL BARÇA MACHACÓ

 Madrid 0 -Barcelona 3
 
 
 
 
Vaya si rugió el Santiago Bernabeu, pero rugió con un colosal y unánime "¡fuera, fuera!" contra los galácticos y el palco. Dicen los entendidos que jamás habían sido testigos de un Bernabeu en pie, aplaudiendo un gol del Barcelona. Claro que también dicen que los merengues están muertos, acabados, finiquitados.
 
Ahora, mientras escucho los petardos resonar, mientras las bocinas de los autos no cesan de entonar un Visca Barça, mientras los culés celebran en la calle que, de nuevo, "arda Madrid", me pregunto si Luxemburgo tendrá la suficiente vergüenza y la honestidad necesaria como para presentar su irrevocable dimisón. Si yo fuera él, no dudaría en hacerla pública en plena rueda de prensa, mas me temo que el vil metal pese más que el honor propio.
 
No se puede hacer un equipo a golpe de talonario.
No se puede formar un vestuario unido a base de papel couché.
No se puede sudar una camiseta, si no se sienten los colores.
 
No creo que le suceda algo así solamente al Madrid. Pero lo cierto es que el equipo no funciona.
 
Váyase señor Vanderlei.
Váyase señor Sachi.
Florentino, deja de vender humo y cuida la cantera. Escucha y mima a tu gente.
Vuelve, Del Bosque.
 
Felicidades a los blaugranas...Y que mañana gane mi Espanyol.
 
November 17

EL FÚTBOL ES ASÍ...

 
Real Madrid - F.C. Barcelona
 
¡Se admiten apuestas!
 
 
El próximo Sábado volverán a rugir las gradas del Santiago Bernabeu. De nuevo el Paseo de la Castellana madrileño se transformará en un mosaico blanco salpimentado de tanto en tanto por osadas pinceladas blaugranas. No creo que exista un solo hogar en este país nuestro en el que no se hable ese día del partido.
Las radios volverán a bullir, mientras las cajas tontas continúan su trabajo de lobotomización generalizada. ¡Pero qué gustito de lobotomía!
Comprendo que a mucha gente el deporte rey les pueda apasionar tan poco como a mi un concierto de "Estopa" y, para ellos, van estas líneas de hoy.
A ti, que la visión de un balón en juego te motiva menos que a mi la de un forzudo de gimnasio, te recomiendo paciencia y valor porque este fin de semana ( y posteriores días) sufrirás el martirio de la futbolmanía.
 
El radiodespertador sabatino te taladrará la somnolienta mente de un modo sorpresivo: las siempre soporíferas tertulias radiofónicas quedarán transformadas, con un poco de suerte, en animados ronditos orales entre los, hasta entonces, apáticos participantes. Si la suerte no está de tu lado -y mucho me temo que así será- te toparás con el socorrido recurso de convocar a los oyentes para que opinen sobre el encuentro. Desde la tía soltera hasta el tímido nieto, azuzado por el abuelo mientras la yaya graba la llamada, se abalanzarán sobre los teléfonos para aportar su "granito de sapiencia futbolística".
¿Cuántos millones de españoles somos ya? ¿40? Pues si somos cuarenta, calculo que al menos la mitad ejercemos de entrenadores y aspiramos a seleccionadores nacionales. Lo dicho, un bucólico despertar.
 
Apagarás la radio de un manotazo y saltarás de mala gana al frío suelo, dirigiéndote hasta el baño, donde el albornoz granate se exhibe, orgulloso, sobre la blanca pared de azulejos...Otro nuevo motivo para odiar a tu hermana.
 
Al bajar a por las crujientes baguettes, hasta el último rincón del kiosco te escupirá que eres un ser extraño: no existen noticias más allá de la galaxia futbolera. Aún así osas comprar los diarios y, al entregarte la vuelta del ajado billete de 20 euros, sonríes, asintiendo, al hasta entonces afable kiosquero, como contestación muda a su "¿qué, todo listo ya para el partidazo de esta noche?" .
 
¡Qué raro, si hay cola en la panadería!
Los vejestorios de siempre, con sus negros monederos en las manos, no cesan de parlotear contándose las preparaciones de tan apasionante velada. Te sientes observado y entonces caes en la cuenta de que, entre las aguas de oscuras faldas emergen unos pequeños e inquisidores ojos. El niño va vestido con el equipaje completo de uno de los dos equipos protagonistas de la jornada y de alguna maquiavélica forma sabe que tú no soportas el fútbol y sonríe malicioso. Giras rápidamente el cuello y al instante te arrepientes: una nevera abarrotada de tartas con escudos, brillantes jugadores de plástico y pelotas de mazapán te incitan a que las devores por completo... ¡Pasando de baguettes, que se coman el pan de molde que siempre termina por ponerse mohoso y hay que tirarlo!, te dices al huir de aquel espectral local, mientras el niño, con su malvada sonrisa, te despide con la manita.
 
Vuelves a casa y no encuentras a nadie. Te han dejado una nota pegada a la nevera con los imanes de los escudos de ambos equipos que tu "simpático" cuñado te regaló: "nos vamos a casa de Mari y ya nos quedamos allí hasta la noche a ver el partido. Pídete una pizza que no me ha dado tiempo de prepararte nada. ¡Les vamos a meter 5!"
Arrancas el papelillo bruscamente y se te caen los imanes al suelo. Te acuerdas otra vez de tus adorados cuñado y hermana, te agachas a recogerlos y ¡plas!, un desgarrador latigazo lumbar te hace bajar a una gran parte del santoral. Retorcido de dolor logras alcanzar el aseo donde el bote de linimento consigue reconfortarte al mismo tiempo que piensas que apestas a sudado vestuario.
 
Con sumo cuidadito reposas en el sofá frente a la televisión. Agarras el mando y ¡sorpresa!, no hay informativo en que no se hable de lo mismo: ¡Madrid-Barça, Madrid-Barça, Madrid-Barça!.
La apagas molesto y lanzas el mando a distancia al sillón del otro extremo del salón, sin recordar que la espalda te impide casi moverte. ¡Bah, llamaré ya a la pizza, que tengo hambre! 
¡Siempre comunica!Con tanto dinero como ganan, ¿no es posible que aumenten el número de líneas?. Tras el cuarto intento, una voz femenina, casi robótica, te contesta al otro lado.
- Buenas tardes, La Pizza loca, dígame.
- Buenas tardes, señorita, quisiera hacer un pedido.
- Le comunicamos que hoy tenemos a su disposición, si así lo desea, la familiar "el partido del siglo", con extra de olivas y...
Y cuelgas más que harto.
 
Como puedes, te tumbas en el mullido sofá adoptando la postura en la que tu espina dorsal te permite casi no sentir dolor.
 
¡No es posible! Tu hermana ha cambiado el timbre del teléfono y el martilleante ritmo del himno de su equipo atrona en tu sesera. Contestas al comprobar que quien llama es uno de tus colegas.
-Dimeeee , resoplas.
-Pero ¿dónde te has metido? Te llevamos buscando hace horas.
Echas un rápido vistazo al reloj de la estantería y compruebas asombrado que te has quedado frito casi cinco horas. Tu amigo sigue con su atropellado monólogo al otro lado.
-Oye, tienes que hacernos un favor. Hemos tenido un escape de agua y se nos ha inundado la casa. Joder, tenemos que hacer la reunión en tu casa.
Los ojos intentan salírsete de las órbitas cuando tu cerebro sintetiza y asimila la información llegada a través de tu oreja izquierda.
-¿Qué?¡Tú estás loco! Ni de coña, vamos.
-Ok, ábrenos que ya estamos llegando a tu casa.
Y cuelga.
 
Atónito, escuchas el sonido del timbre del portero automático y te rindes. Con la mirada perdida, decides no luchar más. Aceptas abatido que no puedes enfrentarte a todo un país ávido de escudriñar hasta el más mínimo movimiento de 22 tíos en boxers corriendo tras una pelota. Al menos, al levantarte para ir a abrir, compruebas que la espalda te ha regalado una tregua.
 
Pulsas el botón y ya sabes que, en cuestión de segundos, todo estará perdido: tus amigos invadirán tu espacio, sus bufandas derramarán alguna que otra lata de cerveza por el suelo, durante semanas aparecerán cortezas en cualquier lugar inimaginable de la casa y lo que es peor, acabarás la noche en algún lúgubre garito dando vivas al equipo de tus odios.
 
¡Qué gane el mejor!
 
November 14

DICEN QUE 20 AÑOS NO SON NADA...

 
20 años contigo
 
 
 
Recuerdo aquel vídeo que nos hicieron ver en el colegio como un recuerdo algo lejano y borroso por el paso del tiempo, pero tu imagen se clavó en mi retina como lo hace el llanto de un recién nacido en el anhelante oído de su madre.
Eras entonces un poco menor que yo, pero podía haberse tratado de mi, podía haberle ocurrido a cualquier niña del planeta, mas te sucedió a ti.
 
Supongo que esa noche cenarías junto con tus hermanos y el resto de la familia. Echarías en falta a tu madre: la pobre se encontraba lejos, separada de vosotros para, de ese modo, poder sacaros adelante y que, cada noche, no os faltaran frijoles o tortas de maíz que os hicieran llegar hasta el sopor del sueño con la sonrisa que su dulce recuerdo os procuraba.
Imagino que repasarías los deberes de la escuela una vez más. Posiblemente dibujaste un bello paisaje antes de irte a acostar, recuerdo que todos decían que poseías un gran talento artístico...Y te dormiste imaginando que aquel niño, que tanto te gustaba, te regalaba la mitad de su roja manzana como el que regala sólo medio corazón ante el temor de perderse por completo ante la más sublime de las pasiones. Pero el Nevado, que llevaba casi un año rugiendo, amenazante, acumulando a su alrededor una furia profunda y letal, decidió desbordarse sobre vosotros justo en el preciso momento en que tu mano rozó la suya al aceptar su sabrosa dádiva. Y la pesadilla, decidida a oscurecer la luminosidad de tu mirar, se abatió sobre ti, deslizándose, ladera abajo, provocando con ello que la bruja malvada del cuento transformara la dulce manzana de amor en el amargo fruto del peor de los martirios.
 
Muchos hubieran preferido pensar que no te dabas cuenta de nada, pero tu conducta durante aquellas 60 eternas horas de tortura, nos gritaba todo lo contrario.
Al principio a mi me era casi imposible comprender a dónde te llevaba tanto sufrimiento. No lograba entender por qué la vida te trataba así, si sólo eras una niña más, como yo, como todas. Sin embargo, una leve luz en mi interior me sostenía al contemplarte: el reflejo de tu deslumbrante mirada conseguía atravesar medio mundo hasta clavarse en mi alma.
 
Entonces empecé a entender cómo era posible que en medio de la más insoportable de las esperas fueras precisamente tú la que nos aportaba fe, esperanza, paz, sosiego y amor, sobre todo, muchísimo amor. Y de pronto lo comprendí todo: te había tocado a ti, porque sólo tú lo habrías aguantado de una manera tan prodigiosa. Los cielos jamás nos otorgan nada que no seamos capaces de soportar y los cielos te conocían de un modo tan íntimo, que estoy segura de que incluso sonrieron al comprobar una vez más que en vez de apagarte, te encendías como jamás lo habías hecho antes.
 
Dicen que veinte años no son nada, pero no es cierto.
En estos veinte años en que no has estado tu hermano y yo hemos crecido. Tu madre y la mía han envejecido. Tus paisajes y los míos han cambiado. Ambas hemos viajado lejos de nuestra infancia y ambas nos hemos vuelto a encontrar ahora mismo en las lágrimas que surcan mis mejillas al sentirte de nuevo tan pegadita a la manzanita de mi pecho.
Puede que muchos tarden otros veinte años o incluso veinte siglos en descubrir qué fue lo que te sucedió realmente. Hoy sólo deseaba darte las gracias por hacérmelo comprender en tan corto espacio de tiempo.
 
Prosigamos juntas el viaje que iniciamos hace dos décadas: tú a tu modo y yo al mío. Agarraré firmemente tu mano cuando los lodos de la duda y de la soledad me empujen a desfallecer. Si entonces lograste hacerme volar, ahora, gracias a ti, ya  sé que también dispongo de mi propio par de alas.
 
Gracias Omaira. 
 
 
 
 
 
 
November 12

Aún en estado de shock...

 
Mi Reino no es de este mundo
 
 
Anoche tuve la ocasión de comprobar, si aún albergaba alguna posible duda en mi interior, que no pertenezco a este mundo "vuestro". Desconozco de qué galaxia procedo, no recuerdo el nombre ni el lugar del sistema solar que me debió ver nacer, pero después de lo vivido anoche, sé con diáfana transparencia, que los extraterrestres conviven con humanos en el planeta Tierra...Bueno, más bien sobrevivimos.
 
Mi siempre inquieta curiosidad me llevó a asistir como acompañante a mi primera ( y última) cena de empresa. En realidad no se la puede definir así, porque se trataba de una cena de despedida de una de las trabajadoras que había cambiado de empleo, pero el nexo de unión de todos los asistentes era que se conocían a través de compartir la misma rutina laboral. Todos menos la marciana que ésto escribe, claro.
 
Así que me acicalé como suelo hacer, me emperifollé, tomé la nave subterránea que usan los humanos para trasladarse de un modo incómodo, sucio y maloliente y, en cuestión de minutos, me encontré en el centro comercial de la gran urbe.
Como ya es costumbre en mi, me personé en el lugar en que me tenía que reunir con mi pareja y otras personas con tiempo más que suficiente para aclimatarme al lugar y a la situación. Paseé, observé, esperé, imaginé, recordé y finalmente decidí reposar en el gélido asiento metálico de la parada del autobús elegida como lugar de encuentro.
Durante esa media hora, disfruté del discurrir de diferentes vidas ante mis ojos: una pareja de reventados ancianos tras un día de compras aciagas para él y excitantes para ella; dos lesbianas compartiendo el mismo cucurucho de helado; un joven solitario que se evade del entorno gracias a los ritmos que su cd le grita a los oídos y riadas de sueños rotos y de ilusiones por cumplir en las miradas del conjunto de almas encerradas tras los empañados cristales de las enormes cajas rodantes.
 
Cuando mi trasero ya se empezaba a transformar en un apéndice más del incómodo asiento, el sonido de la bocina de un auto y los gritos (piropos los llaman) de una panda de machos terrícolas ávidos de carne que llevarse a la boca, me despertaron de ese sopor meditabundo en que me instalo siempre que me siento observada y rodeada por miembros de la especie dominante. Poco después se produjo el primer contacto en la tercera fase.
 
Mi pareja descendió del vehículo público acompañado de dos mujeres. A una la conocía bastante por las buenas referencias que de ella me había dado [Susana, tenías que haberte quedado para así tener la posibilidad de entablar una conversación inteligente ;;))] y a la otra fémina la conocí en ese preciso momento. Esa primera impresión fue bastante positiva e, inocente de mi, me dije que la cosa iba mejor de lo que me esperaba.
 
Nos encaminamos hacia el restaurante donde se iba a celebrar la reunión, mientras compartíamos la típica conversación entre dos desconocidas:
-¿Tú eres canaria, no?
-Sí, de Tenerife, ¿lo conoces?
-No, no, sólo conozco Palma de Mallorca.
...(Silencio)...
 
Al vislumbrar a lo lejos la puerta del local y al ir acercándonos pausadamente vi que, en medio de la acera, había situado un corro de personas en animada conversación. ¿Son esos?, pregunté. La respuesta afirmativa provocó un aceleramiento de mis pasos para así enfrentarme cuanto antes a ese peligro sideral.
En cuanto mis acompañantes se aproximaron al corro de la patata, saludaron y los otros se giraron, en ese microsegundo eterno, sufrí una experiencia premortem (no entiendo por qué se empeñan en definirlas como postmortem) donde me hallaba en medio del túnel, con la imagen de mi caaaaasa y de mi camita como meta final.
 
Cuatro imberbes jovenzuelos y una señora de mediana edad (al menos me libraba de ser el ama de cría) devolvieron el saludo y me escrutaron con inquisidores ojos. Nadie dijo más. Ellos continuaron con su charla y yo me giré hacia mi acompañante y, en susurros le grité un "esto es un horror, yo me largo"...Pero me quedé.
No sé si os ha sucedido algo que os haga pensar ¿qué diantres hago yo aquí?, ¿qué se me ha perdido a mi aquí?. Supongo que sí. Pues imaginad esos interrogantes retumbando en vuestras seseras durante dos horas y os haréis a la idea del martirio sufrido por mis carnes y mi mente.
 
Mientras esperábamos a la homenajeada, que llegó con un retraso de media hora, sopesé, al menos en mil ocasiones distintas, la idea de pillar un taxi, subirme a un autobús o incluso volver a montarme en el solitario transporte subterráneo.
Tras haberme presentado dándoles un par de besos y de estudiar sus reacciones ante mi presencia, logré alcanzar un mayor grado de conocimiento sobre sus personas y ese mismo saber era el que me impulsaba a salir corriendo. En todo ese tiempo no escuché ni una sola frase con un mínimo de interés. La conversación se limitaba a "jajas, jijis" y poco más.
Finalmente llegó la homenajeada con su novio y su presencia fue como una ráfaga de brisa fresca durante una asfixiante siesta veraniega. Daban la impresión de saber sostener un diálogo medianamente ameno e inteligente. No me equivoqué.
 
Entramos al local cuando ya el malestar psíquico se había apoderado de mi cuerpo y mi cabeza me ofrecía un espléndido dolor como pago a los continuos "jijis, jajas" que se estaba viendo obligada a asimilar.
Sin gana de comer, me limité a servirme un poco de tomate, algo de pepinillo, una cucharada de zanahoria rallada, un manojito de judías verdes y un montoncito de ensalada de col, todo ello regado por un helador y burbujeante vaso de agua.
Como ya había decidido previamente, me instalé en un extremo de la mesa: a mi izquierda la máquina de cafés, a mi derecha, mi pareja y enfrente dos sitios vacíos que luego ocuparon dos retrasadas jovencitas. Junto a mi pareja, el novio de la protagonista y frente a ellos, la visitante de Palma de Mallorca. Al menos las simplonas risotadas quedaban ahogadas por la lejanía. Decidí darme un respiro yendo al servicio.
 
Tras regresar al rebumbio y sentarme para "cenar", justo cuando me disponía a "saborear"(¿?) el primer bocado, una voz femenina surgió de entre el ruido generalizado con un "¿sólo vas a comer eso?". Elevé la cabeza y comprobé que la turista balear esperaba una pronta respuesta.
-Sí, me limité a contestar.
-Anda, ¿entonces es que estás a dieta?- continuó interrogando.
-Vivo a dieta, le dije insolente.
-Ah, pero no hay que obsesionarse, yo """también""" estoy gordita y mira lo que como, continuó ansiosa y atropelladamente.
Ignorante, desconocía que ese """también""" había supuesto su condena a una muerte de silencio.
-Me gusta cuidarme, le repliqué esbozando una leve sonrisa a medio camino entre la sorna y el cinismo tan característicos en mí cuando siento que intentan abrirse paso en mi vida sin habérseles concedido el permiso necesario.
Ella continuó parloteando de kilos, de lo que había llegado a pesar, de lo delgada que fue y de lo rico que estaba todo, mientras daba buena cuenta de los tres calóricos platos que se había servido. Yo, por mi parte, me sumergí en un océano de colores vegetales y de bellos recuerdos que me trasladaron hasta mi isla picuda, a donde sólo permitía arribar a unos pocos elegidos y, donde el suave y acariciador rumor de las olas frenaba el taladro hidráulico que perforaba mi dorada testa.
 
El diálogo abierto entre mi acompañante y el novio de la homenajeada me permitió unos minutos de relax: por fin alguien con el que intercambiar ideas y reflexiones. Charlamos del mundo del teatro en donde desarrollaba su quehacer diario, de su Brasil natal (o_0 ¡¡¡Sao Paulo tiene 21 millones de habitantes!!! 0_o), de la sociedad brasileña, de Canarias, del nexo carnavalero entre nuestras dos tierras,...
De vez en cuando viajaban hasta nosotros insulsos ecos desde el otro lado de la gran mesa, pero mi mente  ya vagaba distraída entre arenas de playas, plumas de colores y aires subtropicales. Entonces descubría que alguna mirada insidiosa se clavaba en mi desde el otro lado y yo contestaba con una amplia sonrisa, molestándome en destacar sobre todo la falsedad de su naturaleza y así no dejar lugar a dudas sobre mi opinión con respecto a los "jijis, jajas andantes".
 
Una vez acabada la cena, al no existir ya elementos gastronómicos que mantuvieran ocupadas las gargantas, la sesión de tortura retornó a un clímax difícilmente soportable por mis castigadísimas y doloridas neuronas y me dirigí de nuevo al WC para regalarme un nuevo respiro. Pero he aquí que al abrir la batiente puerta me topé con un pakistaní a cuatro patas, embutido en un par de guantes blancos de látex, friega que te friega y limpia que te limpia. El cetrino caballero se mostró generoso ante mi suplicante sonrisa y me invitó a entrar. Tras darle las gracias por su amabilidad, me instalé en el baño para minusválidos y una vez frente al espejo, logré reconocerme y me grité un mudo "ya está, ya se va a acabar".
Así de relajadita me hallaba cuando el pakistaní apareció a mi espalda para limpiar la nauseabunda papelera, blandiendo una nívea ristra de dientes, mientras, azorado, me decía: "discúlpeme """señora""" por interrumpirla.(¿?""Señora""¿?)Por un segundo imaginé su ristra de dientes deslizándose desagüe abajo, pero me limité a suspirar, a restaurar mi maltrecha pintura labial y a salir de allí no sin antes darle las gracias por mostrarse "tan detallista".
 
Y ya no me senté. Posé mi mano sobre el hombro izquierdo de mi pareja y mirando a los demás comenté: "los abuelos ya se van, que estamos acabaditos". Una nueva sonrisa hipócrita hacia la parte derecha del comedor, cuatro besos sinceros para la motivadora del evento y para su novio, media vuelta y, por fin,  a la calle, claro que, eso sí, junto a la """también""" gordita que se retiró pegada a nosotros.
 
Pensando que ya nada más me iba a sorprender, íbamos los tres cruzando por una ancha calle, cuando de frente surgió un bien vestido y trajeado moro, armado con un cerrado paraguas, que, a nuestro paso, cesó en su caminar, se plantó, quieto, mirándome y en su dialecto árabe, a pleno pulmón, empezó a gritar una increpante retahíla con muy malos modos y perdiendo las formas. Sin hacerle caso alguno, continué mi andar mientras él prosegúia en medio del gris asfalto, gesticulando y lanzando improperios contra mi persona. Supuse que el escote no era de su gusto y, de ese sutil modo, me invitaba a "burkanizarme". Lo malo fue que a mi acompañante le sentó mucho peor que a mi, por lo que me vi obligada a tirar de él y a rogarle que no hiciese caso de su extranjera letanía de insultos. Faltó un gramo de irracionalidad para acabar la noche en comisaría, mas no llegó la sangre al río y, tras despedirnos de nuestra interrogadora compañera, nos dirigimos a bucear entre ruidosos túneles.
 
Claro que no hay buena velada que se precie de serlo sin un postrero e inesperado acto, el cual nos ofreció, con entrega inusitada y nocturno frenesí, un masturbatorio caballero, que colocado en medio de una fuente, sin prisa pero sin pausa, se afanaba en alcanzar un público y notorio orgasmo. 
 
No resta en mi la menor duda: mi reino no es de este mundo.
November 06

Se reparte cuarto y mitad de "ajpiritualidá"...

 
<Yo soy "ajpirituá", pero tú eres mucho más "ajpirituá" que yo>
 
 
 
Este fin de semana tuve la ocasión de asistir en Barcelona a una feria local, nacional, internacional y creo que hasta intergaláctica (hay que ver con qué extraños seres bípedos llegué a cruzarme), de esoterismo, mucha superchería y poca parapsicología.
 
Mi primer encuentro con el lugar fue en la tarde del sábado. Asistí completamente sola (sola ante el peligro, entendiendo por peligro a toda la fauna de buitres leonados masculinos, ávidos de carne fresca que pululaban a mi alrededor) y ya antes de entrar en el pabellón número 6 me temí lo peor. Justo en la puerta pude observar cómo un afable y barbudo caballero cercano a la jubilación y vestido con un clásico traje azul marino, te daba la bienvenida adornado con el tocado típico egipcio sobre tan augusta testa. Tras esta primera visión, llegó el segundo susto y aún me encontraba en el exterior: 9 euros para poder entrar.
Eché mano al monedero (ya estaba hecha a la idea de que tendría mucho trabajo una vez dentro) y, a un joven taquillero que debía pensar que mi rostro se encontraba entre mi garganta y mi estómago, le di las gracias por hacerme pagar para poder entrar a un lugar donde desbocar las tarjetas de crédito.
 
Nada más pasar a la otra dimensión me topé de golpe con una Santa Compaña de am@s de casa encapuchad@s gracias a sus violáceas y largas túnicas ribeteadas -cómo no- con un llamativo encaje dorado. Tod@s portaban refulgentes espadas de poder y lucían unas abiertas sonrisas que me hacían recordar las absurdas y patéticas despedidas de solter@s tan en boga últimamente. Por un segundo me dije a mi misma, que estas extrañas parejas sacerdotales debían de ser los padres y abuelos de los enjambres de freakies que llegaron a envolverme durante el pasado Salón del Cómic de la ciudad Condal. Junto a esta ruidosa maraña de figuras fantasmales se hallaba su idolatrada guía espiritual: la profesora Rossana.
Profesora todavía no sé de qué especiales materias, pero sin duda alguna, maestra en seducir a cincuentonas señoras y en sacarles los cuartos. Simplemente la idolatran: le compran libros, le piden autógrafos, le ruegan consejo, la tratan como algo suyo y la escudriñan con total admiración. Mientras, ella se me aparece en un estado semicatatónico. No sé si serán mis ojos, pero siempre que la he podido ver cerca de mi, me ha dado la impresión de hallarse sumida en una especie de letargo psíquico, con la mirada perdida y la boca entreabierta. Mas eso sí, mostrando "new look" de "bruja superstar" gracias a las múltiples operaciones que se ha realizado con las que ha logrado quitarse medio kilo de nariz (la de antes, la natural, era más de bruja que la de ahora:[ ) y plancharse la cara de tal modo, que supongo que dormirá como los tiburones, con los ojos abiertos, por la imposibilidad física de unir los párpados.
¡Ay Rossana, qué bien te lo has montado! Tienes ya hasta tu propio ejército de acólitos que, estoy segura, de que, llegada la ocasión, te defenderían incluso blandiendo sus dagas de poder sobre pescuezos herejes, como el mío en este caso.
 
Una vez que dejé atrás a Rossana y a sus masas concelebrando un ritual de transcomunicación del yo soy (pobre Saint Germain, espero que no sepa en lo que han transformado su concepto del "Yo soy" surgido en su "Libro de Oro") me adentré en un mar de velas, inciensos, hierbas, mejunjes, sonidos, piedras, tarots y libros. Iba sumergiéndome en aquellas plácidas aguas poco a poco, sin prisa y a medida que lo hacía, sabía que ya estaba perdida, que mi voluntad se doblegaba en un prolongado y orgiástico orgasmo de auténtico placer solitario. Pocas cosas me subyugan más que poder tocar, escoger, curiosear, desechar y, finalmente elegir, libros, tarots y minerales. Precisamente por eso decidí ir a la feria dos días: el sábado a tener un primer contacto  con los posibles objetos de deseo y el domingo para pasar de la tentación a la ejecución del pecado consumista.
 
Después de pasear entre decenas de puestos y mostradores me enamoré de varios libros, de la siempre ansiada bola de cristal, de un colgante con forma de corazón tallado en cristal de roca y de una estola-pañuelo de gasa negra plagada de infinidad de monedas y cascabeles de plata, elemento indispensable para la ejecución de mi adorada danza del vientre. Cuando ya tenía decidido en qué me gastaría los cuartos al día siguiente, me planteé hacer un parón y asistir a la presentación de un libro que me parecía la oferta más interesante en ese preciso momento.
Así que me acerqué hasta el salón número 8 y ¡válgame el cielo!, ¡no podía ser!, yo buscaba seriedad y me daba de narices con el rey del perejil y del pepino: Paco Porras sentado en una sutil mesita, firmando libros y disfrutando como un poseso. Desviando la mirada como el que evita ser destruído por la siempre peligrosa medusa, pasé junto al chillón peluquín rubio del seductor de Tamaras varias, Ámbares o Yurenas y me adentré en una sala a rebosar de marujonas de mediana edad descansando en modestísimas sillas de madera sus abundantes posaderas. ¿Cuánto tiempo aguantarían al orador tan nobles damas cuando comprobaran que, en esta ocasión sí que no había espadas, ni túnicas, ni brujas con rulos? Como bien supuse, lo aguantaron hasta que sus hinchados tobillos volvieron a entrar de forma holgada en sus zapatitos de reinonas del todo a 1 euro.
 
La charla no estuvo del todo mal, me ofreció un par de nuevos datos que desconocía pero no me aportó ninguna idea nueva. Lo temible vino al final, cuando el autor del libro pidió que le hicieran preguntas si así lo deseaban. Me eché a temblar. La mayoría de las marujas ya se había ido a por velas de amarre y aceites de unión, pero aún quedaban algunas de ellas. Rápidamente, una levantó la mano y tras aferrarse a la erótica dureza del micrófono lanzó un "¿puede usted confirmar que María Magdalena era negra?, porque yo lo he leído por ahí"...(¡Ayyyy, Dan Brown, lo divertido que puedes ser a veces haciendo felices a las cincuentonas divorciadas!).
Me quedé sonriente, de pie, al fondo de la sala esperando a escuchar la contestación elegida por el investigador para salir airoso de ese entuerto. El pobre hombre ha de tener la paciencia entre sus numerosas virtudes y fue generoso en la respuesta, bajando el nivel de la contestación de un modo tan sutil que la dama pudo retirarse orgullosísima de sus conocimientos sobre el tema a discutir.
 
Justo en ese momento alguien tropezó conmigo y casi me tira al suelo. Al girarme, un joven varón me pedía disculpas mientras apoyaba su mano en mi espalda. Estaba dispuesta a gritarle con mi mirada que no soporto que me toque ningún desconocido pero quedó perdonado cuando observé quién iba con él. Se trataba de Pedro Amorós, el máximo y más riguroso investigador de parafonías que hay actualmente en nuestro páis (¿qué habrá sido de mi queridísimo profesor Germán de Argumosa? Profesor, ya sabe:"la verdad siempre, caiga quien caiga y caiga lo que caiga"). Un poco más tarde Amorós iba a dar una charla-coloquio sobre "las caras de Bélmez" acompañada de la proyección de diapositivas y de la escucha de parapsicobiofisicofonías. ¡Para algo realmente serio y que me interesaba en alto grado y me era imposible asistir! Me así a un "no se puede tener todo" y seguí explorando entre tarotistas, lectores de manos, brujas de telenovelas, magos con dientes de oro y demás gentes de mal vivir.
 
A medida que continuaba observando el ambiente que allí me rodeaba, una serie de preguntas, muchas profundas y otras tantas triviales, fueron castigando a mi ya embotada mente: ¿Por qué el 90% de las pitonisas tienen pinta de furcias jubiladas?¿Cualquier mente está preparada para que el conocimiento se abra hueco en ella?¿Existen los tarotistas heterosexuales?¿Cómo es posible que enseñanzas de tanto valor antropológico, histórico, cultural, esotérico y exotérico se puedan ver reducidas a un mero comercio de supercherías de andar por casa?¿Es lógico e inteligente montar ferias de tanto consumo por parte del asistente sin un cajero automático en tres kilómetros a la redonda?¿Realmente soy tan diferente como me siento a toda esta gente o seré exacta a ellos?...Y cuando, ensimismada en esta suerte de ideas, vagaba aterrada al imaginarme abocada ya a un "maggueliano futuro", una voz femenina emitida desde el centro de un corrillo me despertó de mi consciente pesadilla con un tajante "yo soy ajpirituá, pero tú eres mucho más ajpirituá que yo" al que siguió una mirada agradecida y orgullosa de la "más mejó ajpirituá". No existía respuesta más idónea a una de mis anteriores preguntas. Mi rostro adquirió al momento un rictus de serena tranquilidad, de relajante sosiego y me encaminé a autopremiarme con el más cascabelero fajín de gasa negra con el que ornar mis rotundas caderas al ejercitar mis particulares danzas del vientre frente al espejo.
November 04

Sí, lo confieso...

 
¡¡¡ME ENCANTA GRAN HERMANO!!!
 
 
Anoche me agarré todo un señor cabreo con la caja tonta: tras preparar una excelsa y suculenta cena para disfrutarla observando mi programa favorito, Tele-5 me sorprendió con la emisión de una película de un Robert Redford más acabado que Don Manuel Fraga trabajando de "estriper".
 
 
He decidido armarme de valor y hacerlo público tras seis temporadas de lágrimas derramadas entre ataques de risa y ahogamientos varios. ¡Sí, adoro G H! No me pierdo programa ni resumen diario de lo que sucede dentro de esas paredes. ¿Por qué habría de esconderlo?
 
Las intelectualoides mentes de este país se rasgan las vestiduras ante la emisión de "la vida en directo" y es algo que jamás he comprendido.
¿Qué hay de negativo en un espectáculo de puro entretenimiento, que no busca nada más allá que el hecho de mostrarnos cómo es el comportamiento de la generalidad de los humanos actuales cuando se encuentran encerrados entre desconocidos, sin poder salir al exterior y sabiendo que están siendo observados las 24 horas?
 
¿Por qué siempre hay que buscarle un toque filometafísico a todo? ¿Por qué no disfrutar de un simple ejercicio de evasión?
 
Por regla general no enciendo la televisión más que para disfrutar de películas y/o documentales de vhs -dvd, para jugar con la consola y para hacer aumentar mi autoestima de un modo casi orgiástico asistiendo a los entresijos de cada Gran Hermano.
Seguramente nuestros insignes intelectuales preferirán invertir 500 euros al mes en una hora de terapia semanal junto al psicólogo de moda, protagonista de coloridos suplementos dominicales. Yo no.
Mi terapia consiste en que, cada jueves y cada domingo, durante esos tres meses de emisión televisiva, me gasto unos pocos euros en antojos gastronómicos del tipo de bombones, patatillas, galletas saladas, pan de nieve (ainsss, Mari Angels, qué rico lo preparáis) o quesos variados, acompañarlos con una gigantesca ensalada y plantarme delante de la caja tonta a simplemente gozar del circo de tercera categoría...¡Y qué feliz me hace! Tras cada sesión, cuando vuelvo a apagar el voyeurista aparato, me siento la más inteligente, la más educada, la más culta, la más guapa, la más simpática, la más amable, ...la más todo.
 
Sin embargo, una cosa sí que es cierta: cada vez rizan más el rizo a la hora de la elección de los protagonistas del juego. Si siguen bajando tanto el nivel, no me sorprendería que para la próxima temporada el rodaje se llevara a cabo dentro de la Cámara Alta de nuestras Cortes.
Imaginemos por un momento un G P (Gran Político) donde convivieran, tropezándose a todas horas, un Zapatero, un Rajoy, un Llamazares, un Maragall, un Ibarretxe, una Aguirre, un Rovira, un Bono, un Acebes, una Trini, una Botella, un Ibarra y un Mas...¿Surgiría el romance entre Rovira y Aguirre?¿Cuáles serían los tres pimeros nominados para salir del Congreso?¿Cuánto tiempo pasaría antes de la primera bronca?
 
Tal vez descubriéramos que se llevan mucho mejor de lo que la masa suele suponer.;) Aunque posiblemente no fuese así, porque a todo político que se precie de serlo, le gusta más una cámara que a mi la tortilla de papas y seguirían actuando como siempre hacen. Eso sí, darían juego, aunque me temo que, al igual que les sucede al resto de concursantes, continuarían creyendo que ellos son los grandes hermanos. ¿No es ya hora de que algún alma caritativa les explique los entresijos de la obra de Orwell?
 
Yo, de momento, me voy al super a hacer acopio de guarradillas hipercalóricas para esta noche, que ya mañana será otro día y no quedará más remedio que incrementar el número de kilómetros a trotar para quemar todo lo que me pienso meter entre pecho y espalda.
November 03

Y el Congreso dijo SÍ

 
EL CONGRESO APRUEBA LA TRAMITACIÓN DEL ESTATUTO CATALÁN
 
197 VOTOS A FAVOR, 146 EN CONTRA Y UNA ABSTENCIÓN
 
Finalmente no saltó la liebre y se estudiará en las Cortes Españolas la reforma del nuevo estatuto catalán. Pese al denodado esfuerzo del PP por echar por tierra a la nación catalana, no pudo ser, al menos en el primer round.
 
Uno a uno, todos los líderes de los principales partidos políticos catalanes y del resto del estado fueron pasando por la tribuna del Congreso, haciendo gala de sus más ocurrentes frases e irónicos chascarrillos.
Como en toda buena botica que se precie de serlo, no faltó de nada y hubo de todo: un sonoro y contundente "¡basta ya!" por parte del señor Durán i Lleida, harto al parecer, del ejercicio de la libre expresión por parte de medios no afines a su propuesta; un ZP complaciente para con todos los proestatutarios y que se gustó por momentos jugando a ser el gran estadista en que sueña convertirse; un Rajoy directo pero no rotundo, contrario pero no adversario, hiriente pero sin entrar a matar, navegante entre dos aguas sin saber guardar la ropa; y como guinda, el dechado de virtudes del trío calavera: Mas, De Madre y Rovira. Tres mosqueteros armados con floretes de distinta agudeza y calibre pero, en esta ocasión y sin que sirva de precedente, con idénticas intenciones.
 
En definitiva, que mientras ellos discuten, se enfrentan, se reparten el país y disfrutan como posesos, las anchoas y el plátano de Canarias constituyen un lujo extremo para el bolsillo del ciudadano y, posiblemente, sólo los gaznates y amplios estómagos de nuestras admiradas señorías puedan disfrutar de tan suculentos productos. Y encima sin carbón, que la minería también se sube al carro de las huelgas.
 
Lo dicho: lobotomizados ante la tele, con el plátano congelado y una raspa en la barriga.
November 01

DÍAS DE MUERTOS

 
1 y 2 de Noviembre: Días de Santos y Difuntos
 
El origen de la fiesta de Todos los Santos
 
Durante la persecución de los cristianos por parte del emperador Diocleciano, hubo tantas muertes que no se podían conmemorar todas una por una y santo por santo. Así surgió la necesidad de organizar una fiesta común que pudiera rememorar a todos. Pero hubo que esperar hasta principios del  siglo VII para que ello tuviera lugar.
El Papa Bonifacio III consigue del emperador Focas un edicto reconociendo a Roma como cabeza de todas las Iglesias, pero en la disputa, Focas otorga al patriarca de Constantinopla el título de «patriarca ecuménico».
Bonifacio III muere a los nueve meses de pontificado, el 12 de noviembre del año 607 y el 15 de agosto del 608 es consagrado Obispo de Roma un monje benedictino originario de los Abruzos, con el nombre de Bonifacio IV. Con motivo de su elevación a Santo Padre recibe un presente importante: el emperador Focas le regaló el Panteón.
Este templo de planta circular, coronado por una impresionante cúpula, había sido construído en el año 27 antes de Jesucristo por Agripa en honor de todos los dioses. Bonifacio decide entonces convertirlo en iglesia y, en el año 609, consagra el edificio a «Santa María de los Mártires», en memoria de todos los que habían derramado su sangre por dar testimonio del único Dios. Es entonces cuando se instituye de forma oficial la fiesta de Todos los Santos.
Más tarde, en el año 998, San Odilón, abad del Monasterio de Cluny, en el sur de Francia, añade la celebración del 2 de noviembre como fiesta para orar por las almas de los fieles que habían fallecido, por lo que fue llamada Fiesta de los "Fieles Difuntos".
 
Al principio la fiesta de Todos los Santos se celebraba en el mes de mayo, hasta que el Papa Gregorio III  (731-741) la cambió al 1 de noviembre, fecha en la que ha venido celebrándose hasta nuestros días.
Este cambio se produjo debido a la conversión (o a los intentos de conversión) al Cristianismo de los pueblos de tradición pagana que se negaban a abandonar sus raíces y fiestas. Los dirigentes cristianos pensaron que, al instaurar fiestas nuevas en la misma fecha y de similar apariencia doctrinal que las antiguas o propias de estos pueblos, les sería más fácil a los nuevos creyentes ir abandonando sus antiguas creencias y ritos paganos. Así, el primero de noviembre constituía para los celtas una de las grandes festividades del año. Representaba el comienzo del año, el final del verano y el principio del invierno. Era un tiempo de recolección de semillas y matanzas de animales con el fin de aprovisionarse para las inhóspitas y largas jornadas invernales.
 

El Día de Difuntos
 
Más allá del cambio de estación y de las novedades gastronómicas, los días 1 y 2 de noviembre se llenan de misterio y de culto a los muertos y a sus almas. Estas fechas se celebran en España con unas características especiales: durante los días precedentes los familiares de los difuntos realizan frecuentes visitas a los cementerios con el objeto de  limpiar a fondo las losas de las sepulturas de sus allegados y adornarlas con todo tipo de flores, entre las que destacan los crisantemos.
La visitas a los cementerios se realizan los días 1 y 2 de noviembre. Constituyen un rito de recuerdo y de homenaje a los antepasados. En todas las iglesias se ofician misas en memoria de estos seres queridos que sirven para acortar los supuestos años de purgatorio en el más allá. Además, los familiares visitantes encienden velas durante toda la noche y el cementerio permanece abierto. Las velas encendidas, según cuenta la tradición,  iluminaban el camino que tenían que seguir las almas de los difuntos para llegar a este otro mundo.
 
El rito
 
Todas las sociedades organizan ceremonias para conmemorar, celebrar o despedir a personas y/o a situaciones. La vida y la muerte así como todo lo que concierne al cuerpo son, en la universalidad de las sociedades humanas, objetos de ceremonia.
La celebración del Día de Difuntos ha sido tradicionalmente en España una fiesta exclusivamente religiosa e íntima en la que se recuerda a los seres queridos que han muerto. Una ceremonia solemne que incluye pocos detalles lúdicos. Sin embargo, en otros países de lengua hispana, como México, dan a la fecha un carácter mucho más festivo y más cargado de contenido ritual.
 
Ritualizar consiste en reconducir las emociones en un relato, por eso se asocia al mito, como relato simbólico. Se trata de una forma de repetición práctica del contenido mítico frente a la muerte: el mito narra el viaje del alma después del óbito. El mito se convierte así en parte integrante del rito como fórmula de expresión verbal del pensamiento.
En las sociedades tradicionales, el individuo no es nada fuera del grupo social que lo estructura y se encarga de él. La muerte no es percibida como un mal supremo puesto que se reduce a una pérdida fragmentada y provisional. Para paliar su impacto, que no es más que un accidente de trámite para el grupo, los ritos de gran complejidad expresan la solidaridad entre los vivos y los difuntos porque regulan el luto y aseguran el status del difunto para que una vez integrado en el mundo de los ancestros, participe de la continuidad del grupo.
 
Aparte de visitar los cementerios, también a modo de ofrenda, se llevan flores a los difuntos. Las coronas, los ramos, los centros, son los elementos estéticos que poetizan la arquitectura fría de una tumba. Las flores más características son el clavel y el crisantemo. Antiguamente, las flores cumplían la función de enmascarar el olor a descomposición del muerto. 
 
La 'castañada'

Una parte de la humanidad, culturalmente significativa, considera que el invierno, la estación más lúgubre y fría, la "muerte" de la Naturaleza, se inicia 40 días después del equinoccio de otoño (22 de septiembre), con la celebración precisamente de las fiestas de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos. Pero asimismo, la clausura de ciclos económicos o naturales va seguido de la preparación para la nueva época de penuria, con el consiguiente acopio de reservas nutritivas mediante la ingestión organizada de alimentos muy ricos en féculas y azúcares, preparados de forma especial para celebrar esos días y para conservarse durante toda la nueva estación, el invierno. Así pues, el inicio del invierno tiene su repertorio culinario particular, desde los alegóricos buñuelos de viento (hay que recordar que la palabra ánima significa viento, en griego) a los más humildes boniatos y calabazas al horno.
Cuenta la tradición que cuando te comes un buñuelo sacas un alma del purgatorio) y los huesos de santo, que son dulces de azúcar y huevo, fingen el canibalismo sacro: si uno se come a los muertos simbólicamente, es porque los quiere y no les tiene miedo.

Dentro de la tan rica gastronomía española hay que destacar las doblaes de Gijona que consisten en un pan alargado de pasta floja y dulce y con almendra sin pelar. En Galicia se hacen unas empanadas que se comen en los cementerios y los panellets (panecillos) de Cataluña y de las Islas Baleares son predecesores tanto de los tiernos y densos mazapanes, como de los huesos de muerto mexicanos.
Pero si todos estos alimentos señalados hasta aquí son alimentos que se toman en honor de los difuntos, existía toda una suerte de alimentos que eran para los difuntos, es decir, que estaban destinados a ellos. Así, las granadas y los piñones se dejaban para los muertos sobre la mesa de la cocina en los hogares campesinos de Ibiza y Formentera. En varias zonas de Francia y en Portugal hoy se comen castañas y se dejan unas cuantas encima de la mesa y en peldaños de la escalera, "para los difuntos". 
En muchos lugares de toda América se prepara el plato preferido por el difunto. En Tucumán (México) se deja en una habitación y al día siguiente se lo comen sus deudos, "aunque está ya sin la sustancia" porque la han tomado los difuntos. En otras zonas se los coloca encima de las tumbas.
 
 
Por lo que a mi respecta, ya hace bastantes horas que mis difuntos disfrutan de un surtido de panellets, chocolate y vino dulce y para esta noche les tengo reservada una cálida y nutritiva castañada que les permita continuar su camino bien ahítos y con fuerzas renovadas...
October 31

Noche de Brujas

 
HISTORIA DE HALLOWEEN
 
Esta noche es una de las más mágicas del año donde espíritus de fallecidos, brujos, elementales, leyendas, historia y temores se entrecruzan y danzan juntos, por unas horas, bajo la luz de la luna.
Actualmente a esta celebración se la conoce con el nombre de “Halloween”, que no es más que la  contracción de la expresión inglesa “All Hallow’s Eve”, que, de forma literal, significa “Víspera de Todos los Santos”. Pero, ¿cuáles son los orígenes de Halloween?
 
Su origen es milenario y parece tener dos claras procedencias: una raíz céltica y otra romana.
 
Los romanos, por un lado, celebraban una fiesta llamada Feralia consagrada al descanso y a la paz de los muertos, haciendo sacrificios y elevando plegarias a sus dioses. Por otro lado dedicaban una festividad a Pomona, la diosa de las cosechas y los frutos, cuyo símbolo es una manzana -hay que tener en cuenta que uno de los juegos tradicionales de Halloween es el juego de morder la manzana-. Sin embargo, muchos años antes, ya los pueblos celtas de Irlanda, Gales, Escocia y norte de Francia, celebraban la festividad llamada Samhain.
 
Samhain o La Samon consistía en un festival entre finales de octubre y principios de noviembre, un ritual en el que se celebraba el final de la época de la cosecha y el comienzo del invierno. Los druidas, auténticos sacerdotes o chamanes célticos, creían que en la noche del 31 de octubre, las brujas gozaban de mayor vitalidad y a ellos mismos se les concedía el don de adivinar el futuro. Durante esa madrugada los límites entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos desaparecían de forma total e incluso los fantasmas de los muertos venían del otro mundo a llevarse consigo a los vivos.
Por eso, en la noche de Samhain los druidas preparaban enormes fogatas y hacían conjuros, intentando ahuyentar a los malos espíritus y la gente dejaba dulces o comida a la puerta de sus casas, con la creencia de que los difuntos se irían contentos y les dejarían en paz.
La noche de Samhain abría el largo y crudo invierno por el que vagaban perdidos los fantasmas de los muertos del último año en busca de cuerpos que poseer para transitar al otro mundo, hasta la llegada de la primavera.
 
Cuando el Cristianismo se impone entre los celtas, la tradición del Samhain no desaparece, pese a los esfuerzos realizados por la Iglesia para eliminar la fe pagana. Sin embargo la fiesta sufre transformaciones.
En el calendario gregoriano, el 1 de noviembre pasó a ser el día de Todos los Santos. El Samhain, la víspera de Todos los Santos, pasó a denominarse All-hallows Eve y, más tarde, como hemos indicado más arriba, debido a la contracción de la expresión, "Halloween". Finalmente el Día de Todos los Difuntos o Día de Todas las Almas pasó a ser el 2 de noviembre. Las tres celebraciones juntas, “Eve of All Saints”, “Day of All Saints”, and “Day of All Souls”, se denominan en la tradición irlandesa Hallowmas.
 
A mediados del siglo XVIII, los irlandeses empiezan a llegar a América y con ellos llegan su cultura, su folklore, sus tradiciones, su Halloween...
Al principio la fiesta sufre una fuerte represión por parte de las autoridades de Nueva Inglaterra, de tradición luterana, pero a finales del XIX, los Estados Unidos reciben una nueva oleada de inmigrantes de origen céltico. Entonces, Halloween se mezcla con otras creencias indias naciendo un conjunto de novedosas tradiciones como el contar historias de fantasmas (telling of ghost stories) y la realización de travesuras (mischief-making), bromas (fortunes) o los bailes tradicionales. Incluso la gente, poco a poco, comienza a confeccionar disfraces (disguises) o trajes característicos (Halloween costumes).
De este modo, en Estados Unidos, Halloween, evoluciona y se desentiende de la tradición cristiana, convirtiéndose en una noche misteriosa durante la que revolotean brujas, fantasmas, duendes y espíritus, pero sin que se pierda el ánimo festivo y el buen humor. Una noche de dulces, bromas, disfraces y películas de terror. Con lo que, una vez más, queda más que demostrada la decadencia tan absoluta de nuestra "moderna civilización occidental".

NACIMIENTO EN LA CASA REAL

 

 

¡¡¡¡HA SIDO PRINCESITA Y SE LLAMA LEONOR!!!!

 
Ha sido niña y ha nacido a la 1, 25 horas de hoy. Pesa 3,540 kilos, mide 47 centímetros y se encuentra en perfecto estado. Se llama Leonor, es la primogénita de los Príncipes de Asturias y ocupa el segundo puesto en la sucesión al Trono de España.
 
Finalmente saltó la sorpresa, los Príncipes de Asturias han sido padres de una niña.¿Qué pasará ahora? ¿Cambiará la Constitución? Jejejeje, más de un@ que yo me sé estará dando saltos de alegría.
 
October 30

Pongámonos serios...

Parece que lo de los blogs funciona, así que me he convencido a mi misma, para tomarme éste un poco más en serio. Por tanto, hoy, víspera de Halloween, me comprometo a hacer un mayor uso de mi escoba de bruja, de mi bola de cristal, de mis artes, hechizos y artimañas varias con el fin de que este sitio arranque de una mágica vez...
 
"El Blog de Clito"
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